{"id":297,"date":"2018-11-04T18:06:22","date_gmt":"2018-11-04T21:06:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.mauricioalvez.com.ar\/?p=297"},"modified":"2018-11-06T22:17:16","modified_gmt":"2018-11-07T01:17:16","slug":"bajo-la-lluvia-en-el-frio-de-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/2018\/11\/04\/bajo-la-lluvia-en-el-frio-de-noche\/","title":{"rendered":"Bajo la lluvia, en el fr\u00edo, de noche"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Con el marco del Mundial de F\u00fatbol 2018 en Rusia a pleno, antes de disputar el encuentro contra Nigeria, el futbolista argentino \u00c1ngel Di Mar\u00eda public\u00f3 una carta abierta. Las palabras publicadas por el futbolista del PSG en<em>&nbsp;The Player\u2019s Tribune<\/em>&nbsp;se hicieron viral en las redes en gran medida por la sensibilidad del relato.<\/p><cite><a href=\"https:\/\/www.theplayerstribune.com\/en-us\/articles\/angel-di-maria-argentina-spanish\">https:\/\/www.theplayerstribune.com\/en-us\/articles\/angel-di-maria-argentina-spanish<\/a><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Me acuerdo cuando recib\u00ed la carta del Real Madrid. La romp\u00ed antes de abrirla. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto pas\u00f3 en la ma\u00f1ana de la final del Mundial 2014, exactamente a las 11. Yo estaba sentado en la camilla a punto de recibir una infiltraci\u00f3n en la pierna. Me hab\u00eda desgarrado el muslo en los cuartos de final, pero con la ayuda de los antiinflamatorios ya pod\u00eda correr sin sentir nada. Les dije a los preparadores estas palabras textuales: \u201cSi me rompo, d\u00e9jenme que me siga rompiendo. No me importa. S\u00f3lo quiero estar para jugar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ah\u00ed estaba, poni\u00e9ndome hielo en la pierna, cuando el m\u00e9dico Daniel Mart\u00ednez entr\u00f3 al cuarto con un sobre en la mano y me dijo: \u201c\u00c1ngel, mir\u00e1, este papel viene del Real Madrid\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo? \u00bfQu\u00e9 me est\u00e1s diciendo?\u201d, le dije.<\/p>\n\n\n\n<p>Me contest\u00f3: \u201cBueno, ellos dicen que no est\u00e1s en condiciones de jugar. Y nos est\u00e1n forzando a que no te dejemos jugar hoy\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente entend\u00ed lo que estaba pasando. Todos hab\u00edan escuchado los rumores de que el Real quer\u00eda comprar a James Rodr\u00edguez despu\u00e9s del Mundial, y yo sab\u00eda que me quer\u00edan vender para hacerle lugar a \u00e9l. As\u00ed que no quer\u00edan que su jugador se rompiera antes de venderlo. Era as\u00ed de sencillo. Ese es el negocio del f\u00fatbol que la gente no siempre ve.<\/p>\n\n\n\n<p>Le ped\u00ed a Daniel que me diera la carta. Ni siquiera la abr\u00ed. Solamente la romp\u00ed en pedacitos y le dije: \u201cTirala. El \u00fanico que decide ac\u00e1, soy yo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00eda dormido mucho la noche anterior al partido. En parte porque los hinchas brasile\u00f1os hab\u00edan estado tirando fuegos artificiales y petardos durante toda la madrugada, pero incluso aunque hubiera estado todo en silencio, creo que igual no iba a poder dormir. Es imposible explicar la sensaci\u00f3n que uno tiene antes de una final de un Mundial, cuando todo lo que alguna vez so\u00f1aste se te pasa por delante de tus ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sinceramente quer\u00eda jugar ese d\u00eda, incluso si se terminaba mi carrera. Pero tampoco quer\u00eda hacerle las cosas m\u00e1s dif\u00edciles al equipo. As\u00ed que me despert\u00e9 muy temprano y fui a ver a nuestro t\u00e9cnico, Alejandro Sabella. Ten\u00edamos una relaci\u00f3n muy cercana, y si le llegaba a decir que quer\u00eda jugar, seguramente \u00e9l iba a sentir la presi\u00f3n de ponerme. As\u00ed que le dije honestamente, con una mano en el coraz\u00f3n, que \u00e9l deb\u00eda poner al jugador que \u00e9l sintiera que ten\u00eda que poner.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi soy yo, soy yo. Si es otro, entonces ser\u00e1 otro. Yo s\u00f3lo quiero ganar la Copa. Si me llam\u00e1s, voy a jugar hasta que me rompa\u201d, le dije.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces me largu\u00e9 a llorar. No lo pude evitar. Ese momento me hab\u00eda sobrepasado, era normal.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando tuvimos la charla t\u00e9cnica antes del partido, Sabella anunci\u00f3 que Enzo P\u00e9rez iba a ser titular, porque estaba al cien por ciento en lo f\u00edsico. Y bueno, juega \u00e9l, todo bien. Igualmente, me hice una infiltraci\u00f3n antes del partido, y despu\u00e9s me di otra durante el segundo tiempo, as\u00ed pod\u00eda estar preparado para jugar, si me llegaba a tocar la chance de entrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el llamado nunca lleg\u00f3. Perdimos la Copa del Mundo. Fue el d\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil de mi vida. Despu\u00e9s del partido, los medios empezaron a decir cosas feas del por qu\u00e9 no hab\u00eda jugado. Pero lo que les estoy diciendo es la pura verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que todav\u00eda me da vueltas por la cabeza es ese momento en el que voy a hablar con Sabella y me largo a llorar enfrente de \u00e9l. Siempre me voy a preguntar si \u00e9l pens\u00f3 que yo lloraba porque estaba nervioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en verdad, no tuvo nada que ver con los nervios. Estaba totalmente emocionado por todo lo que ese momento significaba para m\u00ed. Est\u00e1bamos tan cerca de lograr el sue\u00f1o imposible.<\/p>\n\n\n\n<p>Las paredes de nuestra casa supuestamente eran blancas. Pero nunca me las acuerdo como blancas. Al principio, eran grises. Despu\u00e9s se pusieron negras, por el polvillo del carb\u00f3n. Mi pap\u00e1 era un trabajador del carb\u00f3n, pero no de los que trabajan en una mina. \u00bfAlguna vez has visto hacer carb\u00f3n? Las bolsitas que compr\u00e1s en cualquier negocio para hacer el asado vienen de alg\u00fan lugar, y la verdad es que la carboner\u00eda es un trabajo muy sucio. Mi viejo sol\u00eda trabajar abajo de un techo de chapa en nuestro patio y despu\u00e9s le tocaba embolsar todos los pedazos de carb\u00f3n para poder venderlos en el mercado. Bueno, no era s\u00f3lo \u00e9l. Ten\u00eda sus peque\u00f1os ayudantes, eh. Antes del colegio, nos despert\u00e1bamos con mi hermanita para ayudarlo. Ten\u00edamos 9 \u00f3 10 a\u00f1os, que es la edad perfecta para embolsar carb\u00f3n, porque lo pod\u00e9s transformar en un juego. Cuando llegaba el cami\u00f3n, ten\u00edamos que llevar las bolsas pasando por el living y despu\u00e9s pasar por la puerta de entrada, as\u00ed que en definitiva, toda nuestra casa quedaba totalmente negra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero con eso com\u00edamos, y de esa forma mi padre nos salv\u00f3 de que nos sacaran la casa. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante un tiempo, cuando yo era un beb\u00e9, a mis padres les iba bien. Pero despu\u00e9s mi pap\u00e1 trat\u00f3 de hacer una buena acci\u00f3n para alguien, y eso nos cambi\u00f3 la vida. Un amigo le pidi\u00f3 que le saliera de garante para su casa, y mi pap\u00e1 confi\u00f3 en \u00e9l. Pero el tipo dej\u00f3 de pagar y de un d\u00eda para el otro, desapareci\u00f3. As\u00ed que el banco fue directamente a buscar a mi viejo, que se encontr\u00f3 ahogado teniendo que pagar por dos casas y encima tener que alimentar a nuestra familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Su primer negocio no fue el carb\u00f3n. Trat\u00f3 de convertir la parte del frente de nuestra casa en un peque\u00f1o negocio. Compraba bidones de lavandina, cloro, detergentes, todas cosas de limpieza; despu\u00e9s los divid\u00eda en botellitas y los vend\u00eda en nuestro living. Si viv\u00edas en nuestro barrio, no ten\u00edas que ir a un negocio para comprar un envase de CIF. Era car\u00edsimo. Entonces ven\u00edas a lo de los Di Mar\u00eda y mi mam\u00e1 te vend\u00eda un pote por un precio mucho m\u00e1s conveniente.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo andaba bastante bien hasta que un d\u00eda, el varoncito les arruin\u00f3 todo y por poco no se mat\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, es verdad, \u00a1de chiquito yo era un hijo de puta!<\/p>\n\n\n\n<p>No es que en verdad fuera&nbsp;<em>malo,&nbsp;<\/em>es s\u00f3lo que ten\u00eda demasiada energ\u00eda. Era hiperactivo. Un d\u00eda, mi mam\u00e1 estaba vendiendo en nuestro \u201cnegocio\u201d y yo estaba jugando en el andador. El port\u00f3n de entrada estaba abierto, cosa de que los clientes pudieran pasar, mi mam\u00e1 se distrajo, yo empec\u00e9 a caminar\u2026 a caminar\u2026 segu\u00ed caminando\u2026. \u00a1ten\u00eda ganas de explorar, viste!<\/p>\n\n\n\n<p>Me fui directo a la mitad de la calle y mi mam\u00e1 tuvo que correr como loca para salvarme de que me atropellara un auto. Por la manera en que ella lo cuenta, fue bastante dram\u00e1tico. Ese fue el \u00faltimo d\u00eda del negocio de limpieza de Di Mar\u00eda. Mi mam\u00e1 le dijo a mi pap\u00e1 que era demasiado peligroso, y que ten\u00edamos que buscar algo distinto.<\/p>\n\n\n\n<p>Ah\u00ed fue cuando \u00e9l escuch\u00f3 que hab\u00eda una persona que tra\u00eda los barriles de carb\u00f3n de Santiago del Estero. Pero lo gracioso es que ni siquiera ten\u00edamos la plata como para poder vender carb\u00f3n. Mi viejo tuvo que convencer a esta persona para que le mandara los primeros cargamentos, cosa de que \u00e9l los vendiera y as\u00ed empezar a pagarle.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que cuando mi hermana o yo ped\u00edamos por golosinas o cualquier cosa, mi pap\u00e1 nos dec\u00eda: \u201c\u00a1Estoy pagando dos casas y encima un cami\u00f3n lleno de carb\u00f3n!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Me acuerdo de que un d\u00eda est\u00e1bamos embolsando el carb\u00f3n con mi pap\u00e1, y hac\u00eda mucho fr\u00edo y llov\u00eda. Est\u00e1bamos abajo del techo de chapa. Era dur\u00edsimo estar ah\u00ed. Despu\u00e9s de un rato, yo me iba al colegio, que estaba m\u00e1s calentito. Pero mi pap\u00e1 se quedaba embolsando ah\u00ed todo el d\u00eda, sin pausa. Porque si no lograba vender el carb\u00f3n ese d\u00eda, nosotros no ten\u00edamos nada para comer, as\u00ed de simple. Y yo pensaba, y de verdad lo cre\u00eda:&nbsp;<em>Va a llegar un momento en que todo cambie para bien.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, yo al f\u00fatbol le debo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, ser un quilombero tiene sus beneficios. Yo empec\u00e9 en el f\u00fatbol muy temprano, porque a mi vieja la estaba volviendo loca. Me hab\u00eda llevado al pediatra cuando ten\u00eda 4 a\u00f1os, y le dijo: \u201cDoctor, no para un segundo de correr. \u00bfQu\u00e9 puedo hacer?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como era un buen m\u00e9dico argentino, obviamente le contest\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 puede hacer? F\u00fatbol\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed empec\u00e9 mi carrera futbol\u00edstica.<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba obsesionado. Era lo \u00fanico que hac\u00eda. Jugaba tanto pero tanto a la pelota, que cada dos meses, los botines se me hac\u00edan bolsa. Mi mam\u00e1 me los pegaba con Poxi-ran,&nbsp;porque no ten\u00edamos la plata para comprar nuevos. Cuando ten\u00eda 7 a\u00f1os, ya deb\u00eda ser bastante bueno, porque despu\u00e9s de meter 64 goles para el equipo de mi barrio en el a\u00f1o, mi mam\u00e1 viene un d\u00eda y me dice: \u201cLos de la radio quieren hablar con vos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuimos a la radio para que me hicieran una nota. Era tan t\u00edmido que apenas si pude hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese a\u00f1o, mi pap\u00e1 recibi\u00f3 un llamado del entrenador de Rosario Central. Le dijo que me quer\u00eda ver jugar ah\u00ed. La verdad es que fue una situaci\u00f3n muy graciosa, porque \u00e9l siempre fue fan\u00e1tico de Newell\u2019s Old Boys. Mi mam\u00e1 es muy hincha de Central. Si no sos de Rosario, no vas a poder entender nunca la pasi\u00f3n y la rivalidad que hay. Es a muerte. Cada vez que se jugaba el cl\u00e1sico, mis viejos gritaban como locos, se dejaban los pulmones en cada gol, y el que ganaba se la pasaba cargando al otro por un mes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que se imaginan lo emocionada que estaba mi mam\u00e1 cuando se enter\u00f3 de que me llamaban de Central.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi pap\u00e1 dudaba: \u201cUh, no s\u00e9, es medio lejos. \u00a1Son 9 kil\u00f3metros! No tenemos auto. \u00bfC\u00f3mo lo vamos a llevar hasta all\u00e1?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y mi mam\u00e1 le dijo: \u201c\u00a1No, no, no! No te preocupes, yo lo llevo. \u00a1No es ning\u00fan problema!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ah\u00ed es cuando naci\u00f3 Graciela.<\/p>\n\n\n\n<p>Graciela era una bicicleta amarilla, oxidada, con la que mi mam\u00e1 me llevaba todos los d\u00edas al entrenamiento. Ten\u00eda un canastito adelante y espacio para llevar uno m\u00e1s atr\u00e1s, pero hab\u00eda un problema, porque mi hermanita tambi\u00e9n ten\u00eda que venir con nosotros. Entonces mi pap\u00e1 con una sierra le cort\u00f3 un cuadrillo de cada lado del canastisto, que es donde se sentaba mi hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que imaginen esto: una mujer andando en bicicleta por todo Rosario, con un pibe atr\u00e1s y una nenita adelante, m\u00e1s un bolso deportivo, con mis botines y algo de comer, en el canasto de adelante. En subida. En bajada. Pasando por los barrios m\u00e1s dif\u00edciles. Bajo la lluvia. En el fr\u00edo. De noche. No importaba. Mi mam\u00e1 s\u00f3lo segu\u00eda pedaleando.<\/p>\n\n\n\n<p>Graciela nos llevaba donde tuvi\u00e9ramos que ir.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed y todo, la verdad es que mi \u00e9poca en Central no fue f\u00e1cil. De hecho, creo que si no fuera por mi mam\u00e1, habr\u00eda dejado el f\u00fatbol. No una vez, sino dos. Cuando ten\u00eda 15 y todav\u00eda no hab\u00eda crecido, ten\u00eda un t\u00e9cnico que estaba bastante loco. Le gustaban los jugadores muy f\u00edsicos y agresivos, y ese no era demasiado mi estilo, viste. Un d\u00eda, no salt\u00e9 en un c\u00f3rner y al terminar el entrenamiento, nos junt\u00f3 a todos y ah\u00ed, se dio vuelta y me mir\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSos un cag\u00f3n, sos un desastre. Nunca vas a llegar a nada. Vas a ser un fracaso\u201d, dijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me destruy\u00f3. Antes de que terminara de hablar, yo ya me hab\u00eda largado a llorar delante de todos mis compa\u00f1eros, y al toque me fui de la cancha corriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegu\u00e9 a mi casa, me fui directo a mi pieza para llorar solo. Mi mam\u00e1 se dio cuenta de que hab\u00eda pasado algo, porque cada vez que volv\u00eda de un entrenamiento, lo primero que hac\u00eda era dejar las cosas y salir a la calle a seguir jugando a la pelota. Entr\u00f3 en mi habitaci\u00f3n y me pregunt\u00f3 qu\u00e9 pasaba. Me dio un poco de miedo contarle toda la verdad, porque me preocupaba que agarrara la bici y se fuera pedaleando hasta el club para darle una trompada al t\u00e9cnico. Ella era una persona muy tranquila, pero si le tocabas a uno de los nenes, agarrate\u2026&nbsp;<em>\u00a1<\/em>man,<em>&nbsp;empez\u00e1 a correr!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Le dije que me hab\u00eda metido en una pelea, pero se dio cuenta de que era mentira. As\u00ed que hizo lo que todas las madres del mundo hacen en esa situaci\u00f3n: llam\u00f3 por tel\u00e9fono a la madre de un compa\u00f1ero para saber qu\u00e9 hab\u00eda pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando volvi\u00f3 a mi cuarto, yo segu\u00eda llorando y le dije que quer\u00eda dejar el f\u00fatbol. Al d\u00eda siguiente, no pod\u00eda ni salir de mi casa. No quer\u00eda ir al colegio. Me sent\u00eda humillado. Pero mi mam\u00e1 se sent\u00f3 en mi cama y me dijo: \u201cVas a volver, \u00c1ngel. Vas a volver&nbsp;<em>hoy.&nbsp;<\/em>Y a ese le vas a demostrar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Volv\u00ed al entrenamiento ese d\u00eda y ah\u00ed pas\u00f3 una cosa incre\u00edble. Para empezar, ninguno de los chicos se burl\u00f3 de m\u00ed, al contrario, me ayudaron. En cada pelota que ven\u00eda por arriba, los defensores me dejaban ganar de cabeza. Casi que se aseguraban de que me sintiera seguro. Y eso que el f\u00fatbol siempre es competitivo, especialmente en Sudam\u00e9rica. Cada uno que juega est\u00e1 tratando de tener una vida mejor, viste. Pero siempre, siempre me voy a acordar de ese d\u00eda, porque mis compa\u00f1eros vieron que estaba sufriendo y me ayudaron.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed y todo, yo era muy chiquito y flaquito. A los 16, todav\u00eda no me hab\u00edan promovido, y mi pap\u00e1 se empez\u00f3 a preocupar. Una noche est\u00e1bamos sentados en la cocina y me dijo: \u201cTen\u00e9s tres opciones: Pod\u00e9s trabajar conmigo. Pod\u00e9s terminar la escuela. O pod\u00e9s probar otro a\u00f1o m\u00e1s con el f\u00fatbol. Pero si no funciona, vas a tener que venir a trabajar conmigo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No dije nada. Era una situaci\u00f3n complicada. Necesit\u00e1bamos la plata.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ah\u00ed salt\u00f3 mi mam\u00e1 y dijo: \u201cUn a\u00f1o m\u00e1s en el f\u00fatbol\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso fue en enero.<\/p>\n\n\n\n<p>En diciembre de ese a\u00f1o, en el \u00faltimo mes del plazo que nos hab\u00edamos puesto, debut\u00e9 en Primera con Rosario Central.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ese d\u00eda empez\u00f3 mi vida deportiva. Pero en verdad, la lucha hab\u00eda empezado mucho antes. Empez\u00f3 con mi mam\u00e1 peg\u00e1ndome los botines para poder seguir us\u00e1ndolos, y pedaleando con Graciela bajo la lluvia. Incluso cuando debut\u00e9 profesionalmente en la Argentina, todav\u00eda era una lucha. Creo que la gente que no es de Sudam\u00e9rica no puede terminar de entender c\u00f3mo es. Hace faltar vivir ciertas experiencias para creerlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca me voy a olvidar cuando nos toc\u00f3 jugar un partido de Libertadores en Colombia contra Nacional de Medell\u00edn. El avi\u00f3n no es es mismo que cuando est\u00e1s en la Premier League o en La Liga. Ni siquiera es el mismo que cuando jug\u00e1s en Buenos Aires. Por entonces, Rosario no ten\u00eda aeropuerto internacional. Te presentabas en ese peque\u00f1o aeropuerto, y el primer avi\u00f3n que estuviera ese d\u00eda era al que te sub\u00edas. No hac\u00edas preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que nos presentamos para ir a Colombia\u2026 y en la pista hab\u00eda uno de esos aviones enormes de carga. \u00bfViste esos que tienen una rampa atr\u00e1s, en los que suben autos y containers? Bueno, \u00e9se era nuestro avi\u00f3n. Un H\u00e9rcules.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajan la rampa y ah\u00ed los trabajadores empiezan a cargar colchones. Y los jugadores nos mir\u00e1bamos entre nosotros como diciendo\u2026&nbsp;<em>\u00bf\u00a1Qu\u00e9!?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y nos subimos al avi\u00f3n, y los de mantenimiento que nos dicen: \u201cNo, ustedes van atr\u00e1s, chicos. Ac\u00e1 tienen, usen estos auriculares\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos tuvieron que dar esos protectores auditivos gigantescos que usan los militares para tapar el ruido. Nos subimos y hab\u00eda algunos asientos y los colchones para que nos sent\u00e1ramos. Por 8 horas. Para un partido de Copa Libertadores. Cerraron la rampa y se puso todo negro. Y ah\u00ed est\u00e1bamos nosotros, en los colchones, con los cosos estos sobre las orejas, casi sin poder escucharnos a nosotros mismos. Y el avi\u00f3n empieza a carretear, y nos empezamos a mover, y despu\u00e9s en el despegue, nos vamos todos para atr\u00e1s, y uno de los compa\u00f1eros grita: \u201c\u00a1Nadie toque el bot\u00f3n rojo! \u00a1Si se abre esta puerta, nos vamos todos a la mierda!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue incre\u00edble. Si no lo hubiera vivido, ser\u00eda dif\u00edcil de creer. Pero est\u00e1n mis compa\u00f1eros de testigos. Pas\u00f3 de verdad. Esa fue nuestra versi\u00f3n de un avi\u00f3n privado. \u00a1Un H\u00e9rcules!<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque no lo crean, ese recuerdo me da un poco de alegr\u00eda. Cuando est\u00e1s tratando de triunfar en el f\u00fatbol argentino, ten\u00e9s que hacer lo que sea necesario. Y al avi\u00f3n que aparezca ese d\u00eda, te sub\u00eds sin hacer preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, si te llega la oportunidad, te tom\u00e1s el avi\u00f3n con un boleto de ida. Para m\u00ed, esa oportunidad fue en Portugal con el Benfica. Quiz\u00e1s muchos hoy miran a mi carrera y dicen: \u201cWow, se fue al Benfica, despu\u00e9s al Real Madrid, al Manchester United, al PSG\u201d, y les parece f\u00e1cil. Pero no se dan una idea de cu\u00e1ntas cosas pasaron en el medio. Cuando llegu\u00e9 al Benfica, apenas si jugu\u00e9 durante dos temporadas. Mi pap\u00e1 dej\u00f3 el trabajo para irse a Portugal conmigo, y tuvo que estar separado por un oc\u00e9ano de distancia con mi mam\u00e1. Hab\u00eda noches en que lo escuchaba hablando por tel\u00e9fono con ella, y lloraba de lo que la extra\u00f1aba.<\/p>\n\n\n\n<p>Por momentos, todo parec\u00eda como un gran error. No jugaba, lo \u00fanico que quer\u00eda era irme, volver a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que los Juegos Ol\u00edmpicos de 2008 cambiaron mi vida. Me convocaron de la Selecci\u00f3n a pesar de que yo no jugaba nunca para el Benfica. Nunca me lo voy a olvidar. Ese torneo me dio la oportunidad de jugar con Leo Messi, el extraterrestre, el genio. Nunca me divert\u00ed tanto jugando al f\u00fatbol como en ese torneo. Lo \u00fanico que ten\u00eda que hacer era correr al vac\u00edo. Empezaba a correr, y la pelota me llegaba al pie. Como si fuera magia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ojos de Leo no son como los tuyos o los m\u00edos. Miran de lado a lado, como los de cualquier ser humano. Pero \u00e9l tambi\u00e9n es capaz de mirar a todos desde arriba, como un p\u00e1jaro. No entiendo c\u00f3mo es posible, pero es as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Hicimos todo el camino hasta llegar a la final contra Nigeria, y ese probablemente haya sido el d\u00eda m\u00e1s incre\u00edble de mi vida. Meter el gol que le da el oro a la Selecci\u00f3n\u2026 no se pueden imaginar la sensaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tienen que entender que yo ten\u00eda 20 a\u00f1os y ni siquiera jugaba en el Benfica. Mi familia estaba separada. Estaba en un momento de desesperaci\u00f3n antes de que me llegara esa convocatoria. En s\u00f3lo dos a\u00f1os, gan\u00e9 la medalla de oro, empec\u00e9 a jugar en el Benfica y me vendieron al Real Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue un momento de orgullo no s\u00f3lo para m\u00ed, sino tambi\u00e9n para toda mi familia y para todos mis amigos que me apoyaron durante todos esos a\u00f1os. Me dicen que mi padre era mejor jugador que yo, pero se rompi\u00f3 las rodillas cuando era joven y su sue\u00f1o de ser futbolista muri\u00f3. Y me dicen que mi&nbsp;<em>abuelo<\/em>todav\u00eda era mejor que \u00e9l, pero perdi\u00f3 las dos piernas en un accidente de tren, y ah\u00ed muri\u00f3 su sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi sue\u00f1o estuvo cerca de morir tantas veces.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero mi pap\u00e1 sigui\u00f3 trabajando bajo el techo de chapa\u2026 mi mam\u00e1 sigui\u00f3 pedaleando\u2026. y yo segu\u00ed corriendo al vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si ustedes creen en el destino, pero cuando met\u00ed mi primer gol para el Real Madrid, \u00bfsaben el nombre del equipo contra el que jug\u00e1bamos?<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00e9rcules CF.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue un largo camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero quiz\u00e1s ahora entiendan por qu\u00e9 estaba llorando delante de Sabella antes de la final del Mundial 2014. No estaba nervioso. No estaba preocupado por mi carrera. Ni siquiera estaba preocupado por no empezar el partido. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con una mano en el coraz\u00f3n, la verdad es que lo \u00fanico que quer\u00eda era que logr\u00e1ramos nuestro sue\u00f1o. Quer\u00eda que se nos recordara como leyendas en nuestro pa\u00eds. Y estuvimos tan cerca. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso es tan decepcionante cuando veo la reacci\u00f3n que hay con el equipo en los medios en Argentina. Hay momentos en que el pesimismo y las cr\u00edticas se van de las manos. No es sano. Somos todos seres humanos, en nuestras vidas nos pasan cosas que la gente no llega a ver.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, justo antes del final de las Eliminatorias, empec\u00e9 a ir a un psic\u00f3logo. Estaba pasando un momento complicado en mi cabeza, y normalmente puedo confiar en mi familia para salir de esas situaciones. Pero esta vez, la presi\u00f3n de la Selecci\u00f3n era demasiado grande, as\u00ed que fui a un psic\u00f3logo y realmente me ayud\u00f3. En los \u00faltimos dos partidos, me sent\u00ed mucho m\u00e1s suelto y relajado.<\/p>\n\n\n\n<p>Me record\u00e9 a m\u00ed mismo que formaba parte de uno de los mejores equipos del mundo, y que estaba jugando para mi pa\u00eds, viviendo el sue\u00f1o que ten\u00eda desde chico. A veces, como profesionales, nos podemos olvidar de estas peque\u00f1as cosas. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El juego volvi\u00f3 a transformarse en un juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que en esta \u00e9poca, la gente te sigue en Instagram o en YouTube y s\u00f3lo ven los resultados, pero no ven el precio. No saben lo que viviste para llegar hasta ah\u00ed. Me ven sosteniendo a mi hija y sonriendo con la Champions League en la mano y se piensan que todo es perfecto. Pero quiz\u00e1s no saben que justo un a\u00f1o antes de que nos sacaran esa foto, ella naci\u00f3 prematura y pas\u00f3 dos meses en el hospital, conectada a un mont\u00f3n de cables y de tubos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s me ven llorando con la Copa y se piensen que yo lloro por el f\u00fatbol. Pero en realidad estoy llorando porque mi hija est\u00e1 ah\u00ed en mis brazos para vivir ese momento conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ven la final del Mundial, y todo lo que ven es un resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>0-1.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no ven todo lo que muchos de nosotros tuvimos que luchar para poder llegar hasta ese momento. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No saben sobre nuestras paredes del living que de blancas se transformaban en negras.<\/p>\n\n\n\n<p>No saben sobre mi mam\u00e1 andando con Graciela bajo la lluvia y en el fr\u00edo, por sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>No saben del H\u00e9rcules.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"388\" height=\"301\" src=\"http:\/\/www.mauricioalvez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/dimaria.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-298\" srcset=\"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/dimaria.png 388w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/dimaria-300x233.png 300w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/dimaria-50x39.png 50w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/dimaria-110x85.png 110w\" sizes=\"auto, (max-width: 388px) 100vw, 388px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>NdR: publicaci\u00f3n original en&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.theplayerstribune.com\/en-us\/articles\/angel-di-maria-argentina-spanish\">https:\/\/www.theplayerstribune.com\/en-us\/articles\/angel-di-maria-argentina-spanish<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el marco del Mundial de F\u00fatbol 2018 en Rusia a pleno, antes de disputar el encuentro contra Nigeria, el futbolista argentino \u00c1ngel Di Mar\u00eda public\u00f3 una carta abierta. Las palabras publicadas por el futbolista del PSG en&nbsp;The Player\u2019s Tribune&nbsp;se hicieron viral en las redes en gran medida por la sensibilidad del relato. https:\/\/www.theplayerstribune.com\/en-us\/articles\/angel-di-maria-argentina-spanish Me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":298,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[23],"tags":[2,33],"class_list":["post-297","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-featured-stories","tag-mauricioalvez-com-ar","tag-relatos"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=297"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":324,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/297\/revisions\/324"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/media\/298"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=297"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=297"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=297"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}