{"id":557,"date":"2018-12-04T11:22:31","date_gmt":"2018-12-04T14:22:31","guid":{"rendered":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/?p=557"},"modified":"2018-12-04T11:22:35","modified_gmt":"2018-12-04T14:22:35","slug":"pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/2018\/12\/04\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/","title":{"rendered":"PASARON (DEMASIADAS) COSAS: REFLEXIONES POL\u00cdTICAS EN TIEMPOS INTENSOS. POR ANDR\u00c9S TZEIMAN*"},"content":{"rendered":"\n<p>(Art\u00edculo publicado en <a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/\">FM La Patriada<\/a>) Los meses de agosto y septiembre se nos presentaron pol\u00edticamente intensos. Quiz\u00e1 en demas\u00eda. El pa\u00eds, nuevamente, parece haber sido arrasado por otro hurac\u00e1n como el de fines de abril y comienzos de mayo, volviendo a conmocionar al conjunto de la sociedad argentina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/tomas-sanchez-con-la-puerta-abiert-2015-filtro.jpg\" alt=\"Pasaron (demasiadas) cosas: reflexiones pol\u00c3\u00adticas en tiempos intensos. Por Andr\u00c3\u00a9s Tzeiman*\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora bien, en el presente marco de exagerada intensidad y volatilidad pol\u00edtica, no es la intenci\u00f3n de estas p\u00e1ginas hacer pron\u00f3sticos a futuro. Porque en Argentina, hacer vaticinios en materia de pol\u00edtica inmediata pareciera acercarse bastante a una narraci\u00f3n del g\u00e9nero de la ciencia ficci\u00f3n. Distanci\u00e1ndonos tanto del impresionismo como de la fascinaci\u00f3n (pues consideramos que ambos han conducido hasta aqu\u00ed a lecturas fenom\u00e9nicas, carentes de rigurosidad anal\u00edtica y memoria hist\u00f3rica), quisi\u00e9ramos se\u00f1alar, mediante un conjunto de apostillas, algunas reflexiones acerca de c\u00f3mo hemos llegado hasta las circunstancias que marcan nuestro presente, y sobre las tendencias que observamos en perspectiva mirando hacia adelante:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La promiscuidad<\/em><\/strong>. En estos dos a\u00f1os y medio que ya han pasado de gobierno de Cambiemos, nos hemos enfrentado cotidianamente a las consecuencias econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales de una relaci\u00f3n incestuosa. La m\u00edmesis producida entre Estado y capital (o mejor dicho, entre el Estado y las distintas fracciones predominantes del capital), ha resultado un obst\u00e1culo infranqueable para (y autoimpuesto por) la pol\u00edtica oficial. Las rivalidades o enfrentamientos entre distintas figuras ministeriales que han caracterizado a esta etapa no se deben, como han se\u00f1alado ciertos columnistas pol\u00edticos, a problemas de egos (aunque ello tambi\u00e9n pueda haber existido). La repartija de las carteras econ\u00f3micas a representantes inmediatos de las distintas fracciones predominantes del capital ha imposibilitado en extremo cualquier expresi\u00f3n o momento de unidad o de generalidad en la pol\u00edtica econ\u00f3mica. De ese modo, \u00e9sta \u00faltima ha consistido en una concesi\u00f3n casi transparente de las demandas inmediatas planteadas por cada fracci\u00f3n del capital concentrado (endeudamiento externo, liberalizaci\u00f3n financiera, \u201cblanqueo\u201d y fuga de capitales, \u201ctarifazos\u201d, eliminaci\u00f3n de retenciones al agro y mineras, etc.). Tales concesiones produjeron inconsistencias permanentes en las distintas variables de la econom\u00eda<a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftn1\">[1]<\/a>. Y a su vez, obligaron al gobierno a recostarse en exceso sobre el endeudamiento con los mercados financieros con el af\u00e1n sostener ese esquema de concesiones sin tener que acudir a un \u201cshock\u201d, insostenible desde un punto de vista pol\u00edtico. Pero esta incestuosidad no es casual. Tampoco, creemos, es inesperada. Demuestra una vez m\u00e1s en la historia argentina en qu\u00e9 consiste la subjetividad pol\u00edtica de las clases dominantes locales, quienes luego de \u201csufrir\u201d las experiencias \u201cpopulistas\u201d, conciben como un derecho consagrado la sujeci\u00f3n del Estado a una relaci\u00f3n de absoluta instrumentalidad. La emergencia de la crisis cambiaria\/econ\u00f3mica no es independiente, sino m\u00e1s bien inherente, y por tanto, consecuencia parox\u00edstica de esa forma de subjetivaci\u00f3n pol\u00edtica (que por supuesto, se cristaliza en pr\u00e1cticas concretas). Dicha crisis es una muestra cabal tanto de la sobreideologizaci\u00f3n reinante en los funcionarios provenientes de las corporaciones (\u201clluvia de inversiones\u201d, \u201csegundo semestre\u201d, \u201cla inflaci\u00f3n es un problema de emisi\u00f3n\u201d, \u201cla devaluaci\u00f3n no se traslada a precios\u201d), como de la prepotencia radicada en una acumulaci\u00f3n inusitada de poder (econ\u00f3mico, pol\u00edtico, medi\u00e1tico, judicial).<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La vendetta<\/em><\/strong>. Si reci\u00e9n nos hemos referido al sometimiento del Estado como mero instrumento para la realizaci\u00f3n de necesidades inmediatas de las clases dominantes, ello se debe, como dec\u00edamos, a la mencionada subjetividad pol\u00edtica de tales sectores. Cuyo \u201cacto reflejo\u201d frente a un proceso de redistribuci\u00f3n progresiva del ingreso es la necesidad imperiosa y urgente de \u201cponer las cosas en orden\u201d y acabar con la \u201cfiesta populista\u201d. En ese sentido, si la balcanizaci\u00f3n de la pol\u00edtica econ\u00f3mica conduce a \u00e9sta hacia un descontrol, no sucede lo mismo en el terreno de la pol\u00edtica. En ella, la revancha se impone como referencia unitaria de la \u00e9poca. Si la existencia de intereses inmediatos divergentes no permiten de entrada la construcci\u00f3n de consensos en torno al tipo de cambio, el nivel de consumo, la pol\u00edtica fiscal o la pol\u00edtica monetaria, existe un lugar donde la confluencia de los sectores dominantes exuda unanimidad: el \u201ccosto laboral\u201d. Las paritarias son un objetivo com\u00fan. El gobierno del Estado se aboca en pleno al servicio de esa tarea. Mientras tanto, las l\u00edderes de la etapa kirchnerista deben ser perseguidas: Milagro Sala y CFK, all\u00ed est\u00e1n (aunque desde ya, no son las \u00fanicas ni los \u00fanicos). Mas la revancha no termina all\u00ed. Cambiemos encarna una pol\u00edtica y una discursividad que otorga nuevos br\u00edos a la sensibilidad autoritaria y antidemocr\u00e1tica que, vale subrayar, nunca hab\u00eda dejado de existir como el lado oscuro de la cultura pol\u00edtica argentina. Reverdecen, desde la propia esfera estatal, el clasismo, el racismo, la xenofobia. El autoritarismo social ya no es solo una corriente subterr\u00e1nea de la cultura pol\u00edtica local. Ahora, pasa a convertirse en una pol\u00edtica de Estado<a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftn2\">[2]<\/a>. Y deviene un lugar de unidad. O bien, se convierte en el momento m\u00e1s plenamente pol\u00edtico de los sectores dominantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La pol\u00edtica<\/em><\/strong>. Si nos encontramos en tiempos de \u201cpolitizaci\u00f3n autoritaria\u201d, debemos decir a su vez que la crisis econ\u00f3mica solo le ha dejado disponible ese nicho a la pol\u00edtica oficial. Luego de las estampidas cambiarias, el margen de acci\u00f3n pol\u00edtica es cada vez menor, se ha vuelto muy acotado. El modelo queda cada vez m\u00e1s angosto. Ya no permite la construcci\u00f3n de alianzas amplias por fuera de la coalici\u00f3n gubernamental y de los sectores dominantes que respaldan al presidente. Por eso ha habido una visi\u00f3n mistificada del primer fin de semana de septiembre, en que proliferaron las reuniones en la Quinta de Olivos. A su vez, ha existido una excesiva expectativa en las potestades de los discursos y la palabra presidencial para \u201ccalmar las aguas\u201d. El acuerdo con el FMI ha resultado un verdadero moj\u00f3n. Marc\u00f3, sin dudas, el ocaso del \u201cgradualismo\u201d. Si esta \u00faltima din\u00e1mica significaba la posibilidad de regular&nbsp;<em>pol\u00edticamente<\/em>&nbsp;el proceso de redistribuci\u00f3n regresiva de la riqueza en curso, ahora esa alternativa ya no est\u00e1 dentro del men\u00fa de opciones del gobierno. Con el FMI, hay que cumplir. As\u00ed, la temporalidad del plan econ\u00f3mico ya no es la misma. Se debe pisar el acelerador. En ese sentido, la \u201canorexia de soberan\u00eda\u201d<a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftn3\">[3]<\/a>&nbsp;que estamos presenciando, sumada al \u201cshock\u201d que demanda la asunci\u00f3n de los nuevos compromisos externos, ha degollado cualquier intento sustantivo de autonom\u00eda de lo pol\u00edtico. Es por eso que los cambios de gabinete, el rol del ministro coordinador, la ampliaci\u00f3n del espacio para los socios miembros de la alianza oficial, han perdido por completo un lugar de relevancia. Son rumores que, ciertos o no, no deben perder de vista lo principal: la pol\u00edtica ha quedado casi por completo subordinada a la temporalidad de la econom\u00eda. De ese modo, pareciera existir un solo lugar en que un cambio de gabinete podr\u00eda funcionar como golpe de efecto: el nombramiento de un ministro de econom\u00eda que se muestre obstinadamente dispuesto a implementar el ajuste con fiereza y autoridad (un \u201csuperministro\u201d de econom\u00eda, \u00bfles suena?).<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La (doble) t\u00e1ctica<\/em><\/strong>. Del lado de las fuerzas populares, en estos m\u00e1s de dos a\u00f1os y medio hemos observado posicionamientos y actitudes variopintas, mas ninguna de ellas se ha asemejado siquiera en algo a la quietud o la pereza. Las diferentes expresiones del movimiento popular (sectores de la clase, fuerzas pol\u00edticas, movimientos reivindicativos) han copado la calle, demostrando capacidad de organizaci\u00f3n, resistencia y movilizaci\u00f3n. En ese sentido, las calles no han cesado de dictarle lecciones al sistema pol\u00edtico. En algunas oportunidades, ha existido una capacidad de traducci\u00f3n del movimiento social hacia la arena institucional, pero en t\u00e9rminos generales la dirigencia pol\u00edtica no ha podido (o no ha querido, seg\u00fan el caso) estar a la altura de la agenda callejera. Ahora bien, una explicaci\u00f3n ligera de esa imposibilidad podr\u00eda situarse exclusivamente en las virtudes o defectos en materia de articulaci\u00f3n pol\u00edtica (que, sin dudas, existen). No obstante, es necesario reponer la doble t\u00e1ctica que ha ostentado el gobierno a la hora de tratar con los reclamos sociales y pol\u00edticos frente a la implementaci\u00f3n del modelo. En ese sentido, el oficialismo ha operado con un doble juego. Es decir, un abordaje diferenciado de lo social y lo pol\u00edtico, que ha condicionado fuertemente las potencialidades de traducci\u00f3n de la din\u00e1mica callejera en el campo espec\u00edficamente pol\u00edtico. El gobierno, en estos m\u00e1s de dos a\u00f1os y medio, ha oscilado entre una conducta dialoguista y otra represiva frente a las demandas de la calle (aquello que acotamos anal\u00edticamente como \u201clo social\u201d). Por momentos se ha sentado con las organizaciones sociales. En otros ha acudido al ejercicio de la represi\u00f3n o al linchamiento medi\u00e1tico. Lo mismo ha ocurrido con los referentes sindicales. Hemos observado un trato dis\u00edmil seg\u00fan el gremio y el gremialista del que se trate. Pero a su vez ha habido una conducta pendular, en convivencia simult\u00e1nea, entre la convocatoria a mesas de negociaci\u00f3n, por un lado, y la promoci\u00f3n de causas judiciales y el&nbsp;<em>bullying<\/em>&nbsp;medi\u00e1tico, por el otro. Complementariamente, frente a las movilizaciones o medidas de acci\u00f3n, el oficialismo no ha escatimado en el uso de la fuerza. Pero ha tendido a dosificarlo, ya sea que lo haya utilizado para disciplinar la protesta social o para ejercer la demagogia (en funci\u00f3n del estado del consenso detectado a trav\u00e9s de los grupos focales). En contrapunto con ese doble juego del gobierno en el terreno de \u201clo social\u201d, no ha sucedido lo mismo frente a la oposici\u00f3n pol\u00edtica. All\u00ed no ha habido p\u00e9ndulo ni oscilaci\u00f3n. Ante la posibilidad de emergencia de peque\u00f1os ensayos de construcci\u00f3n de una alternativa pol\u00edtica amplia y heterog\u00e9nea, la respuesta ha sido marcial. Tolerancia cero, podr\u00edamos decir. Con ese fin, el m\u00e9todo de la judicializaci\u00f3n pol\u00edtica ha resultado el mecanismo excluyente. La articulaci\u00f3n con los grupos multimedi\u00e1ticos para llevar a cabo ese&nbsp;<em>modus operandi<\/em>&nbsp;ha estado muy aceitado. La raz\u00f3n de esa inadmisibilidad es muy clara: la perentoria \u201cnormalizaci\u00f3n\u201d del sistema pol\u00edtico luego de la experiencia \u201cpopulista\u201d. Es decir, se apunta a una democracia donde las alternativas electorales no sean m\u00e1s que matices menores en la aplicaci\u00f3n de un mismo programa econ\u00f3mico. Una reestructuraci\u00f3n del sentido del sistema democr\u00e1tico, para ce\u00f1irlo estrictamente a su dimensi\u00f3n institucional, bajo la condici\u00f3n excluyente de mantener inconmovibles sus cimientos econ\u00f3micos (es decir: democracia=gobernabilidad<a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftn4\">[4]<\/a>).<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La barrera<\/em><\/strong>. Ante el car\u00e1cter ya inocultable del desgobierno econ\u00f3mico que se ha cristalizado en las corridas cambiarias de inicios de mayo y fines de agosto de 2018, algunos periodistas comienzan a hablar de un posible adelantamiento de las elecciones presidenciales, de su desdoblamiento con las provinciales para beneficiar a figuras locales de Cambiemos, o sencillamente, de un eventual recambio pol\u00edtico en el Poder Ejecutivo a manos de un sector moderado de la oposici\u00f3n. Si en octubre de 2017 la reelecci\u00f3n de Mauricio Macri parec\u00eda incuestionable, hoy por lo menos ya es materia de discusi\u00f3n. Esa posibilidad se ha convertido en una tentaci\u00f3n tanto para sectores de la clase dominante que se sienten decepcionados con la experiencia del macrismo, como para actores o referentes \u201cresponsables\u201d, \u201cdialoguistas\u201d, \u201cracionales\u201d del sistema pol\u00edtico que se ilusionan con la posibilidad de llegar a la Casa Rosada en 2019. Se impone as\u00ed la pregunta por las chances de una \u201calternancia\u201d. Es decir, de una salida \u201cconciliada\u201d al interior del&nbsp;<em>establishment<\/em>&nbsp;pol\u00edtico, que le brinde ox\u00edgeno al modelo econ\u00f3mico. El interrogante que irrumpe en escena es si las clases dominantes que apoyaron en pleno a Cambiemos en 2015 y 2017 estar\u00edan dispuestas a quitarle el apoyo a la alianza gubernamental, con el af\u00e1n de apostar por un recambio. Nuestra hip\u00f3tesis es que, salvo que la crisis econ\u00f3mica se haga insostenible, la \u201csalida conciliada\u201d de Cambiemos, aun con un empeoramiento de la situaci\u00f3n como producto del ajuste, resulta muy improbable. Sostenemos que existe una&nbsp;<em>barrera<\/em>&nbsp;para que ello suceda: la fortaleza del movimiento popular y su persistente expresi\u00f3n en un proyecto pol\u00edtico. El \u201cfantasma del populismo\u201d a\u00fan est\u00e1 latente en Argentina. Sus referentes pol\u00edticos tambi\u00e9n. La memoria de un modelo de pa\u00eds alternativo est\u00e1 demasiado fresca como para ser enterrada por un recambio \u201cgatopardista\u201d. Por lo tanto, la situaci\u00f3n pol\u00edtica se presenta bloqueada. De un lado, tenemos un gobierno aupado por los sectores dominantes (que rechazan con mirada retrospectiva cualquier forma de \u201cautonom\u00eda relativa del Estado\u201d) y respaldado por un f\u00e9rreo n\u00facleo de apoyo en la ciudadan\u00eda (consustanciado con el&nbsp;<em>goce<\/em>&nbsp;autoritario que se vive y difunde en la esfera p\u00fablica). Del otro, presenciamos un activismo popular y una ebullici\u00f3n callejera que, pese a su dispersi\u00f3n pol\u00edtica, a\u00fan resguarda una considerable capacidad de s\u00edntesis en t\u00e9rminos de proyecto institucional. Por eso, al menos hasta aqu\u00ed, la \u201csalida negociada\u201d tiene demasiado gusto a poco para ambos bandos. Mientras tanto, la profundizaci\u00f3n del ajuste (el \u201cgradualismo\u201d se termin\u00f3\u2026 y lo peor reci\u00e9n est\u00e1 empezando) no hace sino dinamizar la temporalidad del proceso pol\u00edtico y agudizar las contradicciones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La fantas\u00eda<\/em><\/strong>. En el contexto de la debacle social que nos toca atravesar, la construcci\u00f3n de una alternativa pol\u00edtica de cara al 2019 se presenta como una urgencia para las fuerzas populares. Si esto revest\u00eda cierta claridad y relevancia en 2017, ahora ya se ha vuelto un tema acuciante. En ese marco, la&nbsp;<em>realpolitik<\/em>&nbsp;tiende a ponerse a la orden del d\u00eda. Se tratar\u00eda, sencillamente, de ver con qui\u00e9n \u201chay que cerrar\u201d para obtener una victoria en las urnas. Desde ya, eso guarda su momento de verdad. Sin alianzas pol\u00edticas amplias (de las buenas y de las no tanto) no hay alternativa posible. Pero tal formulaci\u00f3n corre el riesgo de perder de vista, bajo la fantas\u00eda de la todopoderosa pol\u00edtica palaciega, que si bien en este contexto una coalici\u00f3n diversa, heterog\u00e9nea y plural se vuelve deseable y necesaria, ello no puede desestimar aquel aspecto constitutivo de la esfera de lo pol\u00edtico: las&nbsp;<em>relaciones de fuerzas<\/em>. Un partido o un espacio electoral pueden contener a muchos y muy distintos actores, pero la cuesti\u00f3n determinante se halla en las fuerzas que en ellos se encuentran en disputa, y fundamentalmente, en la orientaci\u00f3n y firmeza de su conducci\u00f3n pol\u00edtica. Basta un ejemplo: el propio N\u00e9stor Kirchner, seg\u00fan los relatos, sol\u00eda decir que el kirchnerismo era una fuerza con dirigentes de centro-derecha\u2026 pero con una conducci\u00f3n de centro-izquierda. La principal discusi\u00f3n en danza no est\u00e1, por lo tanto, exclusivamente relacionada con la dirigencia que pueda sellar un acuerdo electoral opositor (aunque ello sea una parte por dem\u00e1s importante del asunto), sino con el grado de disputa que pueda existir en la conducci\u00f3n del mismo. Pues como dijimos m\u00e1s arriba, la subsunci\u00f3n popular a una mera salida de recambio no parece probable. Menos a\u00fan, el apoyo de sectores del&nbsp;<em>establishment<\/em>&nbsp;pol\u00edtico opositor a una alternativa electoral que tienda lazos firmes con los referentes \u201cpopulistas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La repetici\u00f3n<\/em><\/strong>. Los fantasmas del pasado se proyectan sobre el presente. Es inevitable. Quienes buscaron definir a Cambiemos como una aut\u00e9ntica novedad hist\u00f3rica han pecado de soberbios, de condescendientes\u2026 o de ignorantes (lo dejamos a juicio del lector). La inscripci\u00f3n del macrismo en el linaje de otras experiencias pret\u00e9ritas de la derecha argentina se vuelve cada vez m\u00e1s palpable. Eso est\u00e1 en el aire. Su costado m\u00e1s evidente lo verbalizan los funcionarios del gobierno cuando expresan su temor frente a la posibilidad de un \u201cdiciembre caliente\u201d en el conurbano bonaerense. O cuando los columnistas de los grandes medios de comunicaci\u00f3n manifiestan indignaci\u00f3n ante supuestos sesgos desestabilizadores por parte de quienes ellos han dado en llamar el \u201cClub del helic\u00f3ptero\u201d. Pero tambi\u00e9n las sombras del pasado persiguen a los sectores populares esperanzados con el ocaso de este proceso pol\u00edtico. \u201cSi esto sigue as\u00ed, explota, la situaci\u00f3n social no da m\u00e1s\u201d, se escucha murmurar aqu\u00ed y all\u00e1. De ah\u00ed la pregunta por la irrupci\u00f3n (o no) de un estallido social \u201ca la 2001\u201d, que pueda provocar un final anticipado del actual gobierno. Por nuestra parte, no nos creemos capaces de vaticinar c\u00f3mo se desenvolver\u00e1n los acontecimientos. No descartamos de plano la reelecci\u00f3n de Macri en 2019, ni un triunfo opositor, tampoco otras alternativas. Es que cuando se trata de la pol\u00edtica, parafraseando a un fil\u00f3sofo de nuestro agrado, nos enfrentamos con la \u201cincorregible imaginaci\u00f3n de la historia\u201d. En ese sentido, y m\u00e1s all\u00e1 de la deriva que asuma el curso de los hechos pol\u00edticos, quisi\u00e9ramos terminar estas p\u00e1ginas subrayando con \u00e9nfasis que si bien la historia se repite, nunca lo hace al pie de la letra. Y en particular, para ser m\u00e1s concretos, nos gustar\u00eda cerrar este escrito cuestionando la plena identificaci\u00f3n de Macri con De la R\u00faa. Veamos algunas diferencias, a nuestro entender todas ellas de suma relevancia. En primer lugar, el gobierno de De la R\u00faa no estuvo precedido por un proceso pol\u00edtico de avance popular. En segundo lugar, y relacionado con lo primero, no exist\u00eda en el 2001 el nivel de organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n popular actualmente en boga, ni la consecuente capacidad de contenci\u00f3n social \u201cpor abajo\u201d. En tercer lugar, la \u201cpolitizaci\u00f3n autoritaria\u201d promovida por el gobierno de Macri le ha brindado una base de apoyo que nunca tuvo el gobierno de la Alianza. Tal respaldo anida en un amplio espectro de la sociedad, pues el macrismo ha sabido leer y expresar pol\u00edticamente un estado del consenso social, que no aceptar\u00eda inm\u00f3vil una salida forzada por izquierda a este gobierno de derecha. Y en cuarto lugar (entre otros aspectos que podr\u00edamos mencionar), la Alianza delarruista no estaba signada por la referencia epocal que, seg\u00fan nuestro punto de vista, define la experiencia del macrismo: la revancha de clase. Tanto el abroquelamiento pol\u00edtico actual de las clases dominantes frente al \u201cfantasma del populismo\u201d, como la subjetivaci\u00f3n pol\u00edtica excesivamente autoritaria tanto del gobierno como de sus bases sociales de apoyo, nos inclinan a pensar que, aun frente al escenario de una crisis de gravedad, Macri no abandonar\u00eda la Casa Rosada sin antes ensayar un intento de disciplinamiento radical hacia al movimiento popular. Ahora bien, corri\u00e9ndonos de esas similitudes y diferencias hist\u00f3ricas, pensamos adem\u00e1s que, a\u00fan bajo la \u00e9pica del ajuste, este gobierno no est\u00e1 acabado ni mucho menos. A\u00fan le queda mucho hilo en el carretel. Al mismo tiempo, creemos que aun cuando ello pudiera suceder, una crisis colosal nunca resulta deseable para las mayor\u00edas populares. Pues cuando una crisis de envergadura tiene lugar, el hambre y los muertos siempre salen del mismo bando (en criollo: siempre los pone el pueblo)<a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftn5\">[5]<\/a>. Por eso, sostenemos, la salida popular m\u00e1s promisoria ser\u00eda la de una \u201ccrisis pol\u00edtica\u201d, no espont\u00e1nea sino causada por la \u201cdoble pinza\u201d de la movilizaci\u00f3n callejera de masas y la ofensiva en el plano institucional. No obstante, como dec\u00edamos m\u00e1s arriba, ello no parece probable, pues la situaci\u00f3n se presenta bloqueada. El futuro se muestra incierto. Esta historia continuar\u00e1\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>* Polit\u00f3logo IEALC-UBA\/CONICET. Investigador del CCC.<\/p>\n\n\n\n<p>Ilustraci\u00f3n:&nbsp;<em>Con la puerta abierta,&nbsp;<\/em>Tom\u00e1s S\u00e1nchez (2015)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;A modo de ejemplo, el columnista del diario&nbsp;<em>La Naci\u00f3n<\/em>&nbsp;N\u00e9stor Scibona, en noviembre de 2016, realiz\u00f3 la siguiente afirmaci\u00f3n a prop\u00f3sito de la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica fiscal y pol\u00edtica monetaria en el gobierno de Cambiemos: \u201c<em>El economista Miguel \u00c1ngel Broda grafica con una met\u00e1fora esta inconsistencia entre una pol\u00edtica fiscal expansiva y una pol\u00edtica monetaria restrictiva: dice que se asemeja a encender simult\u00e1neamente la calefacci\u00f3n y el aire acondicionado para climatizar un ambiente<\/em>\u201d. Ver:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1959762-acuerdos-demasiado-caros\">http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1959762-acuerdos-demasiado-caros<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;Para describir este fen\u00f3meno de \u201cpolitizaci\u00f3n autoritaria\u201d, remito al interesante art\u00edculo publicado por Ezequiel Ipar y Gisela Catanzaro en la revista&nbsp;<em>Anfibia<\/em>:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/ensayo\/nueva-derecha-autoritarismo-social\/\">http:\/\/www.revistaanfibia.com\/ensayo\/nueva-derecha-autoritarismo-social\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftnref3\">[3]<\/a>&nbsp;La expresi\u00f3n le pertenece al intelectual boliviano Ren\u00e9 Zavaleta Mercado, en su libro&nbsp;<em>Lo nacional-popular en Bolivia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftnref4\">[4]<\/a>&nbsp;Un clamor por recomponer esta f\u00f3rmula lo encontramos en la columna de Miguel Wi\u00f1azky en&nbsp;<em>Clar\u00edn<\/em>, el pasado viernes 14 de septiembre. Ver:&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/opinion\/calle-desesperacion-manipulacion_0_rk1_2aYO7.html\">https:\/\/www.clarin.com\/opinion\/calle-desesperacion-manipulacion_0_rk1_2aYO7.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/#_ftnref5\">[5]<\/a>\u00a0A prop\u00f3sito del razonamiento sobre la posible emergencia de una crisis, recomendamos el provocativo art\u00edculo de Natalia Rom\u00e9 en la revista\u00a0<em>Kamchatka<\/em>:\u00a0<a href=\"http:\/\/www.revistakamchatka.com.ar\/opinion\/del-otro-lado-de-la-pared\/\">http:\/\/www.revistakamchatka.com.ar\/opinion\/del-otro-lado-de-la-pared\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Art\u00edculo original en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/\">http:\/\/www.fmlapatriada.com.ar\/pasaron-demasiadas-cosas-reflexiones-politicas-en-tiempos-intensos-por-andres-tzeiman\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Art\u00edculo publicado en FM La Patriada) Los meses de agosto y septiembre se nos presentaron pol\u00edticamente intensos. Quiz\u00e1 en demas\u00eda. El pa\u00eds, nuevamente, parece haber sido arrasado por otro hurac\u00e1n como el de fines de abril y comienzos de mayo, volviendo a conmocionar al conjunto de la sociedad argentina. Ahora bien, en el presente marco [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":558,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[2],"class_list":["post-557","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-recomendadxs-amigxs","tag-mauricioalvez-com-ar"],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=557"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":559,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/557\/revisions\/559"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/media\/558"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}