{"id":611,"date":"2018-12-12T10:42:40","date_gmt":"2018-12-12T13:42:40","guid":{"rendered":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/?p=611"},"modified":"2018-12-12T10:43:35","modified_gmt":"2018-12-12T13:43:35","slug":"machowood-los-abusos-y-las-pantallas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/2018\/12\/12\/machowood-los-abusos-y-las-pantallas\/","title":{"rendered":"MACHOWOOD. Los abusos y las pantallas"},"content":{"rendered":"<div class=\"titulo\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-613 aligncenter\" src=\"http:\/\/mauricioalvez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-300x169.jpg 300w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-768x432.jpg 768w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-50x28.jpg 50w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-110x62.jpg 110w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-420x236.jpg 420w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-770x430.jpg 770w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-764x430.jpg 764w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Por <a style=\"font-size: 16px;\" href=\"http:\/\/revistaanfibia.com\/autor\/luciana-peker\/\">Luciana Peker<\/a>\u00a0Ilustraci\u00f3n\u00a0<a href=\"http:\/\/revistaanfibia.com\/autor\/sebastian-angresano\/\">Sebasti\u00e1n Angresano<\/a>\u00a0publicado en <a href=\"http:\/\/revistaanfibia.com\/ensayo\/machowood\/\">Revista Anfibia<\/a><\/p>\n<p>La industria audiovisual argentina le da la espalda al fen\u00f3meno Hollywood de cortar la bocha del acoso sexual. Actores, productores y periodistas se aferran a un pasado de candados en la boca y llantos entre las cuatro paredes de los camarines. Tienen un objetivo: no quieren que m\u00e1s mujeres hablen. La televisi\u00f3n porte\u00f1a elige creer que no pasa nada, ni en los sets de grabaci\u00f3n ni en la calle ni en las redes. La cultura del abuso es machista y anal\u00f3gica.<\/p>\n<p>Ilustraci\u00f3n interior: Martina Fior<\/p>\n<p><strong>Toma I<\/strong>: Una actriz denuncia acoso en una escena de novela. Elija su propia aventura:<\/p>\n<p><strong>En Hollywood<\/strong>\u00a0se suspende el rodaje de la serie. La revista que eligi\u00f3 al Presidente como tapa del 2016 lleva a las mujeres que denuncian como protagonistas del 2017. Las actrices juntan fondos para que las v\u00edctimas puedan hablar. Los conductores salen de pantalla y escriben cartas de disculpas. Las estrellas cuentan que tambi\u00e9n fueron discriminadas por su g\u00e9nero y alzan la voz. Los actores se arrepienten de no hablar antes y hacer m\u00e1s y las series y pel\u00edculas tienen protagonistas femeninas empoderadas. \u00bfC\u00f3mo se llama la obra? No va m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>En Machowood,<\/strong>\u00a0el actor acusado se convierte en protagonista de la nueva tira para adolescentes. Una ganadora de un show de baile lo defiende porque si fuera acosador no tendr\u00eda trabajo. Un gal\u00e1n justifica que la denunciante crey\u00f3 ser acosada pero que el acosador no acos\u00f3 como si se tratara de una fantas\u00eda nocturna. Un diario titula que las declaraciones del acosador son contundentes y que la denunciante sufre una crisis y otro que hace catarsis. Una actriz se solidariza con la v\u00edctima y recibe agresiones que califica de\u00a0<em>heavys<\/em>. Un portal pone las fotos de las escenas sexuales por las que la actriz no pod\u00eda dormir para calentar las redes. Una reina madre televisiva propone que vayan a una conciliaci\u00f3n para hacer las paces y darse las manos. Una actriz critica al actor que minimiza el abuso y termina demonizada en las redes y los programas de la tarde. \u00bfC\u00f3mo se llama la obra? El show debe continuar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a class=\"no-cursor\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-92462\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Machibood_02_der.jpg\" alt=\"Machibood_02_der\" width=\"930\" height=\"930\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La diferencia entre Hollywood y Machowood no es solo el colch\u00f3n verde sobrevaluado de Palermo sin factura, el cachet y el p\u00e1rate de producci\u00f3n por las novelas turcas con la polera al cuello o las latas que reemplazan los guiones donde los protagonistas sorben un mate o toman una f\u00e1brica sin acento neutro. La diferencia ante el terremoto de denuncias por abuso sexual frente y detr\u00e1s de c\u00e1maras no es en lo que sucede. La violencia machista no es la novedad, la novedad es que la violencia machista ya no se trague, no se calle y no se aguante, sino lo que se hace con lo que sucede. Y no todo lo que sucede conviene. New age, vade retro. Bienvenida la nueva era. El show ya no debe continuar. As\u00ed no. Y no es no.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p><strong>Primer acto. Y a nosotras tambi\u00e9n:<\/strong>El 5 de octubre del 2017\u00a0<em>The New York Times<\/em>\u00a0public\u00f3 una investigaci\u00f3n con denuncias de abuso contra el productor de Hollywood Harvey Weinstein con treinta testimonios de acoso y violaci\u00f3n. Las redes sociales estallaron con el hashtag #metoo que convirti\u00f3 a Weinstein en una pieza de domino que hizo caer todo un sistema de piezas basado en el abuso sexual, el machismo, la extorsi\u00f3n y el silencio forzado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Segundo acto. Todo tiempo pasado fue peor:<\/strong>\u00a0\u201cEsto ser\u00e1 un parteaguas\u201d, augur\u00f3 la productora Gail Berman. Y lo fue. En Hollywood. No en la versi\u00f3n palermitana de cerveza artesanal y concentraci\u00f3n de poder machista en la que el abrazo protector de la industria a un gal\u00e1n no se justifica per se o por \u00e9l, sino para que no caiga uno y empiecen a hablar todas. \u201cNada va a poder volver a ser como era antes\u201d, anunci\u00f3 Gail.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a class=\"no-cursor\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-92489\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Machibood_07_col.jpg\" alt=\"Machibood_07_col\" width=\"1200\" height=\"675\" \/><\/a><\/p>\n<p>Ilustraci\u00f3n: Martina Fior<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tercer acto. Ya no hay tiempo:<\/strong>\u00a0Un grupete de trescientas mujeres de Hollywood, integrado por actrices como Cate Blanchet, Reese Witherspoon, Kerry Washington, Emma Stone, Eva Longoria, Natalie Portman, Gwyneth Paltrow, Julianne Moore, Salma Hayek y Uma Thurman crearon el grupo \u201cSe acab\u00f3 el tiempo\u201d (Time\u2019 s Up) y sacaron de su bolsillo 13 millones de d\u00f3lares para las mujeres que sufren acoso y no puedan llevar la defensa del agresor.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>En Argentina la industria se aferra a un pasado de candados en la boca y llantos entre las cuatro paredes de los camarines. Mar\u00eda del Carmen Valenzuela conto que Calu Rivero lloraba con ella por escenas no consentidas de besos. El sufrimiento de Calu no era secreto. Se sab\u00eda. Ella lo dec\u00eda. Y est\u00e1 escrito. Tambi\u00e9n hubo intervenciones que no fueron escuchadas. Pero nadie hac\u00eda nada. La estrategia de Darthes es callarla con un juicio, comandado por la filosa y peligrosa abogada medi\u00e1tica Ana Rosenfeld, en donde la acusada es ella. Calu Rivero escribi\u00f3 una carta contando que habla por ella y por las otras. Su decisi\u00f3n es interior y potente. Es parte de un dolor genuino y de una conciencia tambi\u00e9n genuinamente colectiva como parte de una generaci\u00f3n plantada en el\u00a0<em>no es no<\/em>\u00a0como bandera. Un no es no que Darthes tragiversa diciendo que \u00e9l tambi\u00e9n dice que no es no. No todos los no son iguales. El de las mujeres es un grito que fue silenciado y que ahora se pronuncia. Pero que quiere ser callado con el costo de tildar de loca, aprovechada y medi\u00e1tica a la actriz que se anima. Y que se quiere ganar con el miedo de hacerla pasar una temporada en Tribunales que, nunca, es un spa, ni es gratis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No es por ella ni por \u00e9l que la industria argentina le da la espalda al fen\u00f3meno Hollywood de cortar la bocha del abuso como pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica de producci\u00f3n audiovisual. Es para que no sean m\u00e1s las que hablen. Y es por eso tambi\u00e9n que Calu habla. Para que no haya otras actrices con cuerpos manipulados en donde, como y con quien no quieren. Y para que la soluci\u00f3n no sea dejar la pantalla, el sueldo o la carrera. El paso al costado es un abismo que tambi\u00e9n llego al final del camino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a class=\"no-cursor\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-92458\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Machibood_06_der.jpg\" alt=\"Machibood_06_der\" width=\"930\" height=\"581\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cBajo ning\u00fan punto de vista corre peligro. Tampoco hay que estigmatizar a la gente. Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice si no se prueban las cosas\u201d, dijo Adri\u00e1n Suar, director de programaci\u00f3n de Canal 13 y due\u00f1o de Pol-ka para reafirmar la continuidad de Juan Darthes en \u201cSimona\u201d, la apuesta televisiva del 2018.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n de los cambios que se vienen y de chicas que ya no quieren verse reflejadas en el silencio, por ahora, se las deben. La televisi\u00f3n argentina elige creer que no pasa nada. La audiencia y los anunciantes dir\u00e1n, con la novela destinada al p\u00fablico adolescente, si aqu\u00ed no ha pasado nada. Los alfajores Jorgito, que retiraron su publicidad del programa radial de Ari Paluch, parecen haber entendido un cambio de consumo que el mainstream se resiste a ver. Las chicas y chicos ya no son los mismos. La mayor\u00eda apaga la televisi\u00f3n por una cultura de nuevas pantallas. Pero no es solo una cuesti\u00f3n de Smartphone vs televisi\u00f3n familiar o Netflix vs televisi\u00f3n abierta. La cultura del abuso es machista y, adem\u00e1s, es anal\u00f3gica.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>La violencia de g\u00e9nero afecta a todas las clases sociales, pero los violentos de clases alta, poder y dinero para el fuego tribunalicio son m\u00e1s peligrosos. Los pobres no son mejores, son m\u00e1s inocuos. La primera piedra contra el abuso fue terminar con la idea que era una verg\u00fcenza y que lo que suced\u00eda entre cuatro paredes y \u2013no casualmente- sin testigos en las casas, los sets o las Iglesias, no era un problema p\u00fablico. Pero cuando las denuncias por abuso sexual contra padres, maestros, abuelos, t\u00edos, polic\u00eda, curas, fiscales, m\u00e9dicos, funcionarios, cineastas, m\u00fasicos, periodistas y actores se expandieron los acusados no levantaron sus brazos y se rindieron ante un juicio justo. En cambio, hicieron de la justicia un coto de escritos, abogados caros y obst\u00e1culos para convertir en un infierno la vida de cualquier denunciante.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-613 aligncenter\" src=\"http:\/\/mauricioalvez.com.ar\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-300x169.jpg 300w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-768x432.jpg 768w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-50x28.jpg 50w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-110x62.jpg 110w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-420x236.jpg 420w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-770x430.jpg 770w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port-764x430.jpg 764w, https:\/\/mauricioalvez.com.ar\/2018-2023\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/machohood_01_port.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>En Estados Unidos, entonces, hace ya m\u00e1s de veinte a\u00f1os, surgi\u00f3 una palabra para graficar el fen\u00f3meno de la reacci\u00f3n machista ante la denuncia de la violencia machista: el backlash. No es un juego de cartas. Es la necesidad de barajar y dar de nuevo. El backlash es la palabra que mejor resume la venganza contra las mujeres que denuncian violencia y abuso y que son enjuiciadas, amenazadas, embargadas, separadas de sus hijos e hijas, aisladas, perseguidas o silenciadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo avance tiene su intento de retroceso. Un empuj\u00f3n para quienes intentan avanzar. Mar\u00eda la Paz, la Paz, la Paz, ya lo sab\u00eda (Ricky Martin tambi\u00e9n): un pasito pa\u00b4 lante y un paso pa\u00b4 atr\u00e1s. El backlash es la empleada p\u00fablica del sketch de Antonio Gasalla gritando \u201cse van para atr\u00e1s\u201d a quienes denuncian la violencia sexual. Y cu\u00e1nto m\u00e1s fuerte es el grito contra la violencia m\u00e1s fuerte es el backlash. Un hurac\u00e1n que toma fuerza de su propio impulso. Y que retroalimenta la necesidad de avanzar.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n de las mujeres es mundial. Y grito su gol en el paro del 8 de marzo del 2017 desde Polonia a Buenos Aires. Y es imparable. La revoluci\u00f3n de las mujeres tiene a la Argentina como epicentro. Es una revoluci\u00f3n surgida en el Sur y en el Este. Los Encuentros de Mujeres y Ni Una Menos son gritos nacidos y criados desde las calles y las plazas de un pa\u00eds con chicas que no quieren ser valientes, quieren ser libres y lo escriben y gritan en la piel y en las paredes. Sin embargo, el Norte no deja de ser Norte cuando escucha su propio ombligo frente a las denuncias por abuso a Weinstein como una tragedia forjada en su propia industria, que llena el cart\u00f3n de palomitas y de historias de wonder woman feminista. Ok, feminismo pop corn, pero feminismo al fin. Y al fin no es poco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a class=\"no-cursor\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-92459\" src=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/Machibood_05_izq.jpg\" alt=\"Machibood_05_izq\" width=\"930\" height=\"771\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En Estados Unidos las reglas se cumplen: las hero\u00ednas son hero\u00ednas, el sue\u00f1o americano reemplaza a la movilizaci\u00f3n colectiva, las protagonistas promueven protagonismos estelares por sobre construcciones corales, la idea de personas inspiradoras ponen la carga y el cr\u00e9dito de una hero\u00edna en procesos hist\u00f3ricos repartidos de capital \u2013oh, s\u00ed, nena- social (\u00bfWhat are you?), se hacen m\u00e1s colectas de beneficencia que exigencias al Estado, se pelea m\u00e1s por romper el techo de cristal con un top a estrellas doradas y llegar a ser la Super Ceo\u2019s que por la igualdad social y de g\u00e9nero. En fin, la industria se debe a su p\u00fablico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El feminismo tambi\u00e9n repite los esquemas influencer de la madre patria verdadera. Y en cada territorio se hace fuerte en sus fortalezas y d\u00e9bil en sus debilidades. En Estados Unidos el periodismo investiga durante un a\u00f1o para publicar una nota contra Weinstein con treinta testimonios. En Argentina la precarizaci\u00f3n esfuma la palabra investigaci\u00f3n en mil pedazos. Son una industria hecha de mostrarse. Y as\u00ed lo hacen. En Argentina, en cambio, la televisi\u00f3n es el \u00faltimo reducto conservador atado a la patas de la silla de\u00a0<em>Pol\u00e9mica en el Bar<\/em>y al sill\u00f3n de\u00a0<em>Intrusos<\/em>\u00a0para descubrir que hay mujeres que no quieren ser madres, que el aborto es una opci\u00f3n en la vida de todas las mujeres y que ser un hombre de familia no exculpa a nadie de ser un abusador. En Argentina surgi\u00f3 Ni Una Menos y las redes sociales replican las redes reales de calles, marchas, asambleas y gritos de vigilia y rebeld\u00eda. Por ac\u00e1 ni una sola c\u00e1mara se asoma a los Encuentros de Mujeres, carnavales de la purpurina en tetas y el patriarcado ca\u00eddo a los pies de las leonas andantes y decididas. Por all\u00e1, las c\u00e1maras ya no permiten m\u00e1s tocadas de culo. Ac\u00e1 la calle, all\u00e1 las c\u00e1maras. Nada de los cambios resulta ajeno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por ahora, por Machowood, las c\u00e1maras siguen como si no pasara nada. En alg\u00fan momento, m\u00e1s temprano que tarde, en las alamedas de muchachas que ya no se callan, va a encontrar a la calle como un reflejo que ya no se puede tapar con ninguna tocada de mano.<\/p>\n<p>Art\u00edculo original en\u00a0<a href=\"http:\/\/revistaanfibia.com\/ensayo\/machowood\/\">http:\/\/revistaanfibia.com\/ensayo\/machowood\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Luciana Peker\u00a0Ilustraci\u00f3n\u00a0Sebasti\u00e1n Angresano\u00a0publicado en Revista Anfibia La industria audiovisual argentina le da la espalda al fen\u00f3meno Hollywood de cortar la bocha del acoso sexual. Actores, productores y periodistas se aferran a un pasado de candados en la boca y llantos entre las cuatro paredes de los camarines. 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