Indio soy

La mente colonial invisibiliza a los pueblos originarios porque no soporta la idea de sentirse parte del mismo conjunto humano que los sujetos a quienes desprecia. La colonización mental jerarquiza la realidad de tal manera que impone el desprecio hacia la otredad como una obligación de superviviencia subjetiva.

Si los aymaras o los collas tienen tantos derechos como los cambas (los criollos o los blancos, al decir de los grupos supremacistas a los que expresa la autoproclamada presidenta Áñes), entonces estos últimos se sienten disminuidos, borrados de su pedestal: “yo no soy un indio, soy un ser humano” gritan sus anuncios apenas disimulados.
Nadie regalará la igualdad que la mente colonizada niega por definición. En la percepción del colonizado la equidad supone el suicidio de su pretendida superioridad.
Los grupos subalternos, sean indios, choriplaneros, villeros o rotos tienen que saber que el respeto solo logra superar a la discriminación y la exclusión desde el ejercicio del poder material con apoyatura simbólica. Pero no al revés. Ninguna autopercibida superioridad acepta mansamente su desintegración, a través de buenas maneras.
La habilitación del golpe –y los crímenes que genera– posee un único responsable geopolítico. Se llama Estados Unidos. Pero sin las oligarquías funcionales a sus intereses no podría lograr su objetivo.

Jorge Elbaum https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10219967591475820&set=a.1126528759100&type=3&theater

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Post Author: mauricioalvez

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